miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Es call of duty advanced warfare lo que estabamos esperando?



Advanced Warfare consigue hacer muy bien eso que la saga demandaba: cambiar lo suficiente como para tener la sensación de estar ante algo nuevo pero sin dejar de sentirse un Call of Duty. Las implicaciones de diseño que hay detrás de todas las novedades son profundas y muy relevantes, y difíciles de llevar a cabo, pero Sledgehammer ha logrado un producto muy satisfactorio. Ha marcado el camino a seguir.Creo que a estas alturas todos estaremos de acuerdo en que Ghosts ha sido, posiblemente, el COD más fallido de los últimos años, un juego mucho más cobarde de lo que debía y con un multijugador que ha demostrado con el paso del tiempo que no estaba a la altura. Advanced Warfare, el primero que ha sido desarrollado con la nueva generación en primer plano -las versiones de Xbox 360 y de PS3 las hace otro estudio- mejora en lo técnico pero, sobre todo, en lo jugable. Sledgegammer, responsables del primer Dead Space y de Modern Warfare 3, llevan tres años con el proyecto. En el evento de análisis de Londres al que hemos asistido para redactar este texto nos han comentado que la idea del doble salto se remonta a mucho antes de Titanfall, al que se parece menos de lo que aparenta.
Aquí no hay parkour, solo doble salto. ¿Qué es mejor, lo uno o lo otro? La jugabilidad de Titanfall es más fluída y fresca pero Call of Duty hace como nadie lo que ha provocado que el juego de Respawn no siga navegando a buen ritmo: sabe darle sentido a cada partida y sabe engancharte para que quieras seguir mejorando. En Advanced Warfare vuelve el sistema de Black Ops 2 para configurar tu equipo, pero en vez de jugar con 10 variables ahora tenemos 13. Trece espacios que podemos repartir entre arma principal y sus accesorios, secundaria y accesorios, granadas y proyectiles, perks, rachas... y el grado de personalización es agradablemente amplio y versátil. Podemos construir una clase con dos armas principales, por ejemplo, o centrarnos en mejorar las rachas de bajas -que ahora, además, puedes potenciar o variar si le asignas alguno de esos 13 puntos. Las rachas son un punto menos efectivas de inicio pero sin duda una de los mayores aciertos de la franquicia, una gratificación de altura que premia a los más habilidosos y posiblemente la meta a la que muchos aspiramos antes de cada partida. Las armas no han variado demasiado y solo incorporan alguna excentricidad como los láseres o las akimbo. El tiempo dirá si existe algún desequilibrio pero de momento solo hemos podido detectar cierto desnivel con algún fusil de asalto que puede que funcione mejor de la cuenta. Cada arsenal se complementa además con habilidades del exoesqueleto y que duran unos pocos segundos, como la invisibilidad, un boost de curación, mayor rapidez, el silenciado de pasos o un escudo. Se activan con los botones superiores del mando y permiten añadir una capa más de personalización y de variedad en cada partida. Se entrelazan muy bien con los perks; una clase que seguro que triunfará será la invisibilidad combinada con el no aparecer en los radares y las armas con silenciador, por ejemplo, o la escopeta combinada con la recarga rápida y el aumento temporal de la velocidad. Advanced Warfare te hace sentir bien a medida que juegas y sabe enseñarte a conseguir ese punto de equilibrio que se adapta mejor a tu estilo. los gráficos están mejor que antes, pero desde luego la franquicia necesita mejorar mucho en todo lo visual. Le acompaña una pátina casi retro de materiales plasticosos y texturas muy de la anterior generación, y pide con urgencia efectos más bonitos y un poquito más de interactividad con el escenario -tanto en la campaña como en el multijugador. Eso sí, los 60fps son una gozada por la que estaremos eternamente agradecidos.
Call of Duty: Advanced Warfare es, en todo caso, un buen Call of Duty. Mejor que Ghosts. Es un paso adelante para la franquicia que volverá a dar esperanzas a los que la suelen jugar; accesible, bien calibrada, con un multijugador con suficientes novedades como para darle una oportunidad y con ventajas de sobra como para quedarse con él. El tiempo, seguro, le sacará defectos y desequilibrios, pero este es uno de esos Call of Duty a recomendar.

miércoles, 22 de octubre de 2014

¿Deberíamos cambiarnos o no a la nueva generación de consolas ?

En unos meses se cumplirá un año desde que las consolas de nueva Playstation4 y Xbox one llegaron a los mercados de todo el mundo. Desde entonces hemos sido bombardeados con decenas de anuncios, promociones, ofertas y demás para que hagamos la transición de una generación a otra. Los datos de ventas de ambas plataformas son bastante buenos y sirven de indicador para ver que la gente se va animando cada vez más a jugar en las nuevas consolas, tanto PlayStation4 como Xbox One gozan de una excelente salud y prometen convertirse con el paso del tiempo en dos de los mejores exponentes del ocio electrónico. A pesar de todo son muchos los que todavía disfrutan de sus Playstation3 y Xbox 360 y siguen pensando si vale la pena dar una oportunidad a las nuevas plataformas de juego. Son varias las razones tanto para hacerlo como para no, pero aquí van algunas razones que podrían influenciar en tu decisión.

Economía
Para los que lleven jugando un buen puñado de años, el tema del dinero y de los precios del nuevo hardware no es algo extraño. Siempre que salen nuevas máquinas el tema de su coste es objeto de todo tipo de debates, acertados y desacertados, que sirven muchas veces de baremo para tomar la decisión de adquirirlos o no. Esto no solo ocurre en el mundo de los videojuegos, ya que en prácticamente todos los sectores que tienen que ver con la esfera tecnológicaocurre algo parecido: móviles, ordenadores, cámaras de fotos, etc. Lo nuevo nunca es barato.. El tema económico es un factor muy importante a la hora de cambiar, como en este caso, de plataforma de juego. Cuando Sony yMicrosoft anunciaron sus nuevas consolas todo el mundo esperaba ver cuanto íbamos a tener que desembolsar para disfrutar de ellas. Y ahí llego la bomba: Sony nos permitía adquirir su nueva consola por 400€ mientras que Microsoft lo fijaba en 500€. Tanto un precio como el otro son, a todas luces, elevados, pero si nos atenemos a lo visto en otras situaciones similares, era de esperar que las dos estuvieran cerca de esas cantidades. A pesar de los precios iniciales, la cantidad de consolas vendidas desde el lanzamiento ha sido muy elevada, con millones de consolas vendidas en todo el mundo. 

Social
social. La mayoría de los juegos anunciados para PlayStation 4 y Xbox One tiene algún tipo de componente social, ya sea en forma de juego cooperativo o multijugador o con distintos mecanismos que permiten compartir con los demás prácticamente cualquier aspecto de nuestras sesiones de juego. El tema de la conectividad es algo que ya estuvo presente en la anterior generación demostrando que un gran porcentaje de los jugadores cuando realmente disfrutan de los juegos es cuando lo hacen en compañía. Así que lanueva generación quiere seguir ofreciendo y mejorando este aspecto. Los grupos de juego van a tener un papel muy importante en ella y servirán para que muchos den o no el siguiente paso.