
Aquí no hay parkour, solo doble salto. ¿Qué es mejor, lo uno o lo otro? La jugabilidad de Titanfall es más fluída y fresca pero Call of Duty hace como nadie lo que ha provocado que el juego de Respawn no siga navegando a buen ritmo: sabe darle sentido a cada partida y sabe engancharte para que quieras seguir mejorando. En Advanced Warfare vuelve el sistema de Black Ops 2 para configurar tu equipo, pero en vez de jugar con 10 variables ahora tenemos 13. Trece espacios que podemos repartir entre arma principal y sus accesorios, secundaria y accesorios, granadas y proyectiles, perks, rachas... y el grado de personalización es agradablemente amplio y versátil. Podemos construir una clase con dos armas principales, por ejemplo, o centrarnos en mejorar las rachas de bajas -que ahora, además, puedes potenciar o variar si le asignas alguno de esos 13 puntos. Las rachas son un punto menos efectivas de inicio pero sin duda una de los mayores aciertos de la franquicia, una gratificación de altura que premia a los más habilidosos y posiblemente la meta a la que muchos aspiramos antes de cada partida. Las
armas no han variado demasiado y solo incorporan alguna excentricidad como los láseres o las akimbo. El tiempo dirá si existe algún desequilibrio pero de momento solo hemos podido detectar cierto desnivel con algún fusil de asalto que puede que funcione mejor de la cuenta. Cada arsenal se complementa además con habilidades del exoesqueleto y que duran unos pocos segundos, como la invisibilidad, un boost de curación, mayor rapidez, el silenciado de pasos o un escudo. Se activan con los botones superiores del mando y permiten añadir una capa más de personalización y de variedad en cada partida. Se entrelazan muy bien con los perks; una clase que seguro que triunfará será la invisibilidad combinada con el no aparecer en los radares y las armas con silenciador, por ejemplo, o la escopeta combinada con la recarga rápida y el aumento temporal de la velocidad. Advanced Warfare te hace sentir bien a medida que juegas y sabe enseñarte a conseguir ese punto de equilibrio que se adapta mejor a tu estilo. los gráficos están mejor que antes, pero desde luego la franquicia necesita mejorar mucho en todo lo visual. Le acompaña una pátina casi retro de materiales plasticosos y texturas muy de la anterior generación, y pide con urgencia efectos más bonitos y un poquito más de interactividad con el escenario -tanto en la campaña como en el multijugador. Eso sí, los 60fps son una gozada por la que estaremos eternamente agradecidos.